La mantilla ideal para bodas de invierno

El mundo de la moda nunca deja de cambiar. Siempre surgen nuevos diseños y tendencias que vienen a sustituir a los anteriores. Sin embargo, hay prendas clásicas y atemporales que son tan válidas ahora como lo eran hace años. La mantilla es un claro ejemplo de ello.

A lo largo de este artículo vamos a hablarte de ella. Eso sí, lo haremos con un objetivo claro: mostrarte lo útil que puede llegar a ser en los difíciles momentos de elegir la ropa que llevarás a una boda de invierno.

¿Qué es una mantilla?


Esta prenda de mujer, que cuenta con una gran popularidad en España, es muy antigua. Aunque originalmente provenía del manto, acabó evolucionando hasta la actual tela de gran elegancia, tejida de acuerdo al estilo de blonda, tul o chantillí.

Se trata de una prenda castiza, muy habitual en las corridas de toros, procesiones de Semana Santa y ceremonias importantes, como, por ejemplo los bautizos y las bodas. La mantilla es muy versátil. Puede complementarse con una peineta o bien llevarse directamente sobre la cabeza o los hombros. En todo caso, siempre dota a quien la usa de una sofisticación que difícilmente pueden brindar otras vestimentas.

Por esta razón, aunque la prenda es clásica, sigue estando de moda. De hecho, puede decirse que ha vuelto a las principales revistas del sector, pues su carácter serio pero estiloso sigue atrapando tanto a quienes la llevan como a los que la observan.

Tipos de mantillas para bodas


Dado que se trata de ropa con una gran tradición, lo cierto es que los sastres han ido desarrollando diferentes tipos. Estos pueden escogerse según las preferencias personales, presupuestos, gustos o, por supuesto, el evento al que se vaya a acudir, así como la estación en la que se celebre o el lugar en el que se localice.

En todo caso, para que puedas hacerte una idea general sobre la amplitud y versatilidad de las mantillas, te vamos a mostrar aquí algunos tipos diferentes. Puedes encontrarlos en las mejores sastrerías del país. Partiremos diferenciando entre las siguientes:

  • Mantillas bordadas a máquina: Se trata de las que, aunque están tejidas de manera tradicional, se han manufacturado con herramientas (máquinas de coser, etc.).
  • Mantillas bordadas a mano: A diferencia de las anteriores, estas están completamente confeccionadas a mano, siempre gracias a la profesionalidad y experiencia de los que llevan años dedicándose a esta labor.



Estas prendas pueden presentar varios colores diferentes, si bien los clásicos son el marfil, el negro, el oro y el plata. Como ves, son siempre tonos sobrios, pero con una profunda elegancia.

Por otro lado, podemos también hablar de los mantos de novia. Se trata de una prenda particular que se diferencia de las mantillas tradicionales por ser más grande, larga y, en ocasiones, de un mayor grosor.

La prenda perfecta para una boda de invierno


Como puedes imaginar, un catálogo con este tipo de prendas es extraordinariamente amplio. Esto, en algunas ocasiones, puede dificultar la búsqueda de la vestimenta justa que se necesita. Por este motivo, creemos necesario detenernos en una clase concreta de mantillas: las diseñadas y confeccionadas para las bodas de invierno.

Las bodas celebradas durante los meses más fríos del año requieren unas características de estilo muy concretas. Lo bueno es que las mantillas las cumplen a la perfección. En primer lugar, sus colores  encajan idealmente con el estilo y el tono de una boda de invierno.

Por otro lado, el tejido también es el más adecuado para las temperaturas frías. Y el largo de la prenda, aunque puede variar, se adapta al ambiente exigido por este tipo de celebraciones.

Mantillas para bodas diferentes según cada look


¡No creas que todas las mantillas para bodas son iguales! Todo lo contrario, tienes a tu disposición un gran número de alternativas. En este sentido, te ayudarán a completar tu vestuario, sea cual sea tu look.

Una de las mayores ventajas de esta prenda es, sin lugar a dudas, su gran flexibilidad para adaptarse a todo lo que se le pida. Y es que son muchas las variaciones que presenta. De hecho, la clase de encaje, el tamaño, el color, el tejido y el tipo de confección conforman un catálogo extraordinariamente amplio.

Por ese motivo, las mantillas ofrecen la versatilidad suficiente para dar seriedad y distinción a todas las mujeres que las lleven, sea cual sea el look escogido.

En conclusión, ya has visto que la mantilla es una prenda que te garantiza elegancia y estilo. Al mismo tiempo, no sacrificas comodidad ni seguridad en ti misma cuando la vistes. Por lo tanto, es especialmente útil para las celebraciones de invierno, como, por ejemplo, una boda. En tu mano queda acudir a profesionales del sector que sepan poner a tu alcance una ropa comparable a una verdadera obra de arte.