Te descubrimos todo sobre el abanico: sus partes y modelos

Entre los objetos que más nos identifican a los españoles, sin duda, se encuentra el abanico. Ultrafemenino, bonito y muy especial, no solo nos abanica sino que nos ayuda a vestir con prestancia y elegancia. Tiene su origen en el Antiguo Egipto, la umbella y el flabelum. Más tarde civilizaciones como la griega o la romana y la cultura china y japonesa han amado este objeto.¿Quieres conocer más? Te lo contamos.

 
Descubre las partes de un abanico

Seguro que tienes más de un abanico y, sin embargo, no conoces sus partes. Pues, siempre es bueno saberlo y más si eres española y quieres presumir de él. Vamos a hacer un repaso por cada una de ellas.

Baraja: es el esqueleto del abanico formado por las varillas. Puede ser de plástico, una opción de estos últimos tiempos, o de madera de distintas calidades.

País: un nombre curioso para denominar a la tela que va sobre el esqueleto o baraja. Los abanicos pueden llevar todo tipo de telas, desde las más sencillas hasta encajes ostentosos.

Varillas: dentro de estas puedes encontrar dos tipos. Las que van desde el eje del abanico hasta el entelado y las guías, las varillas que cubren la tela.

Varillas maestras, gabera o pala: se refiere a la primera y la última varilla, más grandes y pesadas que el resto. Si el abanico es de lujo, estas varillas son una auténtica virguería ya que van pintadas con mucho esmero, e incluso llevar las iniciales de la dueña si es un modelo diseñado especialmente para ella.

Calado: son los agujeros que se le realizan al abanico. Estos tienen dos funciones. Y es que no solo sirven para decorar sino también para aumentar la eficacia del abanicado a la hora de combatir el calor en verano. Hay abanicos con calados que son una auténtica obra de arte.

4 tipos de abanico que te encantarán

Aunque existen muchos tipos, como el fijo, cuyo modelo más conocido es el uchiwa japonés, nosotros te vamos a hablar de 4 típicos españoles clásicos y básicos que no deberían faltarte.

De baraja: este está fabricado enteramente en madera. Suele estar decorado de una manera muy especial, resultando muchos de ellos auténticas piezas de museo. Son perfectos para llevar como invitadas a diferentes celebraciones. Lo ideal es tener al menos uno de corte tradicional en el fondo de armario.

De madera y tela: es el más utilizado por las mujeres. Modelos hay miles. Desde los más básicos en colores lisos como el negro, el marrón o el rojo hasta los más elaborados, con la tela y las varillas pintadas.

Lo ideal es que tengas unos cuantos abanicos para vestir tus estilismos de verano con prestancia. Los lisos son perfectos para combinar con la ropa estampada y los decorados para outfits sobrios y en colores neutro a los que les quieres dar un toque de originalidad.

También son los utilizados por las novias de aires flamencos en el día de su boda. Suelen llevar bonitos y lucidos encajes en color blanco o crema.

El pericón: de grandes dimensiones se utiliza sobre todo en la danza para que la bailarina luzca aún más sus movimientos en el escenario y además, se vea mejor desde lejos. Se pusieron de moda en el último tercio del XIX y desde entonces hasta ahora no han dejado de estar presentes en el mundo del espectáculo y en las vidas de todas aquellas mujeres que buscan un complemento muy español.

El pericón puede estar elaborado con encaje de bolillos, pintura, etc.  Si quieres, te gusta la moda flamenca y buscas un complemento para lucir en una boda o en un evento especial, puedes llevarlo. No pasarás desapercibida y lucirás con un aire español de lo más glamuroso.

De caballero: ¿Por qué los caballeros tienen que pasar calor? Para ellos también hay un modelo de abanico, mucho más pequeño que el de las señoras y en colores lisos y discretos como el azul marino.

Un complemento fundamental en zonas de mucho calor como en Andalucía. Se pueden utilizar tanto a diario como en ocasiones especiales. Su tamaño los permite llevar con comodidad en la mano, en un bolsillo o en un bolso para caballero. Los movimientos que se realizan con él son mucho más discretos.

Y para que reserves el resto de abanicos que te hemos mencionado, elige uno en plástico y tela. Un modelo sencillo y práctico que se suele utilizar en casa, en la playa o el campo para preservar los otros. Son mucho menos lucidos y bonitos y en ningún caso deben sustituir a los de madera.